Tras haber iniciado una carrera de éxito en Francia, el diseñador y decorador Marc du Plantier trasladó su residencia en 1939 a Madrid donde realizó numerosos proyectos para la aristocracia. Fue director artístico de la empresa Lombardía Hermanos, la productora de buena parte del mobiliario que diseñó en esta etapa. Aunque algunos de los muebles o rasgos formales provenían de su anterior etapa en Francia, fueron utilizados igualmente en Madrid durante los años cuarenta. Uno de los estilemas que define sus diseños de este momento es un tipo de pata en forma de estípite acanalada en las esquinas que remite al mobiliario neoclásico y al estilo Luis XVI. Se trata de la misma pata de este taburete, emparentado con los que diseñó para el restaurante Jockey de Madrid. Debido a la semejanza formal con el resto de sus muebles de la etapa española, y a pesar de no estar estampillado (cosa que solía ocurrir con muchos de los muebles diseñados para Lombardía Hermanos), podemos atribuirlo a Marc du Plantier.