Cuando Paco Muñoz y Fernando Alonso fundaron la empresa de mobiliario moderno Darro en 1959, contrataron al arquitecto Carlos Picardo como director de la firma. Bien es verdad que los muebles más icónicos de Darro, como la silla Riaza, fueron diseñados por Paco Muñoz, pero Picardo aportó el grueso de un catálogo funcional y moderno al día de las modas internacionales.
La serie de muebles modulares para oficina de 1959, fabricada a partir de madera de embero, cuero y tubo rectangular de acero pintado de negro, resultó tan versátil que igualmente servían para amueblar el hogar. El sillón SA-2 pertenece a esta serie de muebles estrictamente funcionales y austeros en su concepción, pero expresivos y elegantes. Aunque datan de 1959, Javier Feduchi, también arquitecto y diseñador, usó las imágenes de conjunto de la serie en un artículo publicado en la revista Arquitectura en 1962 en el que comentaba la necesidad de la correcta modulación en los muebles de oficina.