Piezas

[Josep Serra Abella]
Pantera negra

Cerámicas Serra, 1928-1930. Firmado en la base

Cerámica esmaltada

15,5x33x9,5 cm

Estado

Perfecto estado de conservación

Bibliografía

Bibliografía: Serra: el arte de la cerámica, Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias «González Martí», Valencia, 2005-2006 y Sala d’Exposicions El Castell, Cornellà de Llobregat, 2005-2006, Ministerio de Cultura, Subdirección General de Publicaciones, Información y Documentación, 2005; F. X. Puig Rovira, Els Serra i la ceràmica d’art a Catalunya, Barcelona, 1978.

Colecciones

MNAC 208629-000

Josep Serra Abella, Antoni Serra Abella y Enric Serra Abella estudiaron con su padre Antoni Serra i Fiter en la Escola Superior de Bells Oficis e inauguraron en 1928 la fábrica Cerámicas Serra en Cornellá de Llobregat.

Aunque los tres hermanos realizaron piezas personales, la principal producción de los Serra Abella es el resultado de un trabajo colectivo que atendía la demanda de cerámicas de gusto moderno de finales de los años veinte y de los años treinta. Este gusto moderno, ya alejado del modernismo y del noucentismo practicado con genialidad por su padre, es un concepto ambiguo, que reúne tanto al art déco como al racionalismo. Así, las mismas piezas cerámicas de los hermanos Serra Abella que usaron los decoradores del Foment de les Arts Decoratives, las podemos encontrar también en interiores diseñados por los arquitectos del GATEPAC, siendo finalmente una prueba de la hibridación de diferentes estilos y corrientes supuestamente irreconciliables.

Los colores ácidos y flúor combinados con atrevimiento, la moderna y burguesa ingenuidad de los bibelots, como esta pantera atribuida a Josep Serra, y las texturas granuladas convierten a estas cerámicas esmaltadas en perfectas representantes de una época revolucionaria en los gustos.

Josep Serra Abella, Antoni Serra Abella y Enric Serra Abella estudiaron con su padre Antoni Serra i Fiter en la Escola Superior de Bells Oficis e inauguraron en 1928 la fábrica Cerámicas Serra en Cornellá de Llobregat.

Aunque los tres hermanos realizaron piezas personales, la principal producción de los Serra Abella es el resultado de un trabajo colectivo que atendía la demanda de cerámicas de gusto moderno de finales de los años veinte y de los años treinta. Este gusto moderno, ya alejado del modernismo y del noucentismo practicado con genialidad por su padre, es un concepto ambiguo, que reúne tanto al art déco como al racionalismo. Así, las mismas piezas cerámicas de los hermanos Serra Abella que usaron los decoradores del Foment de les Arts Decoratives, las podemos encontrar también en interiores diseñados por los arquitectos del GATEPAC, siendo finalmente una prueba de la hibridación de diferentes estilos y corrientes supuestamente irreconciliables.

Los colores ácidos y flúor combinados con atrevimiento, la moderna y burguesa ingenuidad de los bibelots, como esta pantera atribuida a Josep Serra, y las texturas granuladas convierten a estas cerámicas esmaltadas en perfectas representantes de una época revolucionaria en los gustos.