Piezas

Hermanos Serra Abella (Antoni Serra Abella, Enric Serra Abella, Josep Serra Abella)
Jarrón

Cerámicas Serra, 1930-1940

Cerámica esmaltada

24x25ø cm

Estado

Perfecto estado de conservación

Bibliografía

Serra: el arte de la cerámica, Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias «González Martí», Valencia, 2005-2006 y Sala d’Exposicions El Castell, Cornellà de Llobregat, 2005-2006, Ministerio de Cultura, Subdirección General de Publicaciones, Información y Documentación, 2005; F. X. Puig Rovira, Els Serra i la ceràmica d’art a Catalunya, Barcelona, 1978.

Josep Serra Abella, Antoni Serra Abella y Enric Serra Abella estudiaron con su padre Antoni Serra i Fiter en la Escola Superior de Bells Oficis, e inauguraron en 1928 la fábrica Cerámicas Serra en Cornellá de Llobregat.

Aunque los tres hermanos realizaron piezas personales, la principal producción de los Serra Abella es el resultado de un trabajo colectivo que atendía la demanda de cerámicas de gusto moderno de finales de los años veinte y de los años treinta. Este gusto moderno, ya alejado del modernismo y del noucentismo practicado con genialidad por su padre, es un concepto ambiguo, que reúne tanto al art déco como al racionalismo. Así, las mismas piezas cerámicas de los hermanos Serra Abella que usaron los decoradores del Foment de les Arts Decoratives, las podemos encontrar también en interiores diseñados por los arquitectos del GATEPAC, siendo finalmente una prueba de la hibridación de diferentes estilos y corrientes supuestamente irreconciliables.

Los colores ácidos y flúor combinados con atrevimiento, la moderna y burguesa ingenuidad de los bibelots, y las texturas granuladas convierten a estas cerámicas esmaltadas en perfectas representantes de una época revolucionaria en los gustos.

Josep Serra Abella, Antoni Serra Abella y Enric Serra Abella estudiaron con su padre Antoni Serra i Fiter en la Escola Superior de Bells Oficis, e inauguraron en 1928 la fábrica Cerámicas Serra en Cornellá de Llobregat.

Aunque los tres hermanos realizaron piezas personales, la principal producción de los Serra Abella es el resultado de un trabajo colectivo que atendía la demanda de cerámicas de gusto moderno de finales de los años veinte y de los años treinta. Este gusto moderno, ya alejado del modernismo y del noucentismo practicado con genialidad por su padre, es un concepto ambiguo, que reúne tanto al art déco como al racionalismo. Así, las mismas piezas cerámicas de los hermanos Serra Abella que usaron los decoradores del Foment de les Arts Decoratives, las podemos encontrar también en interiores diseñados por los arquitectos del GATEPAC, siendo finalmente una prueba de la hibridación de diferentes estilos y corrientes supuestamente irreconciliables.

Los colores ácidos y flúor combinados con atrevimiento, la moderna y burguesa ingenuidad de los bibelots, y las texturas granuladas convierten a estas cerámicas esmaltadas en perfectas representantes de una época revolucionaria en los gustos.