En la correspondencia entre José Manuel Aizpurua y el GATCPAC hay varias menciones de los años 1931 y 1932 a las sillas Modernistas que el arquitecto vasco propone al grupo de arquitectos catalanes como “modelos nuestros” y fabricados “ex profeso” para el GATEPAC por la empresa Dámaso Azcue. Las sillas fueron finalmente presentadas en el estand del GATCPAC de la VI Fira de Barcelona de 1933.
El conjunto constaba de una mesa de centro, un banco, sillas bajas sin brazos y butacas con brazos, todas ellas fabricadas con médula, caña y madera curvada. Josep Lluís Sert y Josep Torres Clavé usaron en 1934 la butaca de brazos y la mesa de centro en sus casas del Garraf llegando a ser populares entre otros arquitectos de la modernidad como Luis M. Feduchi, Joan Baptista Subirana, Regino Borobio y Germán Rodríguez Arias. Estilísticamente son deudoras de algunos modelos diseñados por las mismas fechas por Erich Dieckmann, pero también de la tradición del mueble de junco fabricado por el mismo Dámaso Azcue.
Estos ejemplares de sillas bajas sin brazos conservan la pintura original del asiento de médula. La parte estructural de caña y madera probablemente han sido restaurados ya que aún es visible algún resto de pintura posterior. La madera está teñida y la caña se presenta en su color. Conservan la tornillería original, pero no la chapa del fabricante Dámaso Azcue. A pesar de ello, estos dos ejemplares son idénticos a otros identificados por la chapa.